
El sistema que rodea a cualquier organización está constituido por 4 actores directos que participan para que el propósito de esta se cumpla: empleados, clientes, accionistas y proveedores garantizan que cualquier organización exista.
Comúnmente dentro de esta clasificación hay uno que se encuentra en desventaja frente a los demás, y no por ser el menos relevante, sino tal vez porque la historia y la forma de actuar adoptada por las empresas ha sido siempre así: LOS PROVEEDORES.
A continuación recreo el diario vivir de una organización cualquiera: Nos encontramos con varios proyectos sobre la mesa al comienzo del año y necesitamos para su ejecución, la participación de una empresa que nos provea un producto o servicio; pedimos entonces tres cotizaciones y generalmente la que cumpla con las condiciones de calidad, cumplimiento en la entrega y ofrezca un precio económico la contratamos, eso sí, antes pediremos una rebaja y llegaremos hasta el punto más bajo que pueda ofrecernos el proveedor; en conclusión, nos basamos en tres criterios : calidad, entrega y precio.
¿Qué tal si, adicionalmente al proceso normal de selección de proveedores, le agregamos dos pasos más?:
- Conexión: Consiste en buscar que tanto la empresa como el proveedor se conecten en un solo propósito. Nuestra organización apoyará al proveedor a cumplir su propósito y el proveedor nos apoyará a cumplir el nuestro.
- Empatía: Consiste en ser conscientes de que mis intereses y los de mi empresa, no están por encima de los intereses de mi proveedor; para ello es importante conocer a fondo qué es lo que el proveedor busca, necesita, y quiere y entender cuál es su cultura, buscando que haya una comunión que permita que ambas empresas tengan valores en común, que les sirvan para el proceso de toma de decisiones a futuro.
… Continuamos con la recreación del diario vivir de una organización cualquiera: Estamos llegando al final del trimestre y nuestra empresa realmente necesita de números excelentes; los equipos de operaciones, mercadeo y ventas están listos, las actividades promocionales están creadas, todos a la expectativa para lograr el objetivo trazado. A último momento, el director de ventas recibe una llamada del director de operaciones, quien le manifiesta que el proveedor nos incumplió con el pedido; tenemos que redireccionar la estrategia si queremos cumplir con los números del trimestre. Algo que no le comenta el director de operaciones es que, gracias a la política de pago de 120 días, se le están debiendo al proveedor las últimas dos facturas.
Las razones del incumplimiento del proveedor son variadas, “ya no hay nada qué hacer”; de lo que sí podemos estar seguros es que, si el proveedor tuviera que elegir entre dos clientes similares a quién entregar un pedido, lo escogería teniendo en cuenta qué cliente me entiende, se conecta conmigo, con mis necesidades y mis intereses y por supuesto quién está al día en el pago de mis facturas.