Pregunta interesante que todos los empresarios nos deberíamos hacer por lo menos en dos momentos, antes de emprender o cuando consideramos que nuestra empresa es exitosa.

La más obvia respuesta a la pregunta ¿por qué existe mi empresa? está inherentemente ligada a la motivación de sus dueños o inversionistas en ser exitosos, y esa motivación fácilmente se podría traducir en llenar sus arcas de … dinero.
Llego a esta respuesta generalizando, debido a que estamos inmersos en una sociedad capitalista donde el dinero y el consumo mandan la parada, pero ojo, no lo hablo como regla, claramente hay ejemplos de empresas que tienen además de este, otros porqués en su ADN.
La respuesta la debemos buscar en el PROPÓSITO SUPERIOR.
Si una empresa tiene como propósito solamente traer beneficios económicos a sus inversionistas y empleados y satisfacer las necesidades de cliente, la empresa se encuentra en desbalance. La preocupante realidad es que abundan empresas que practican algunas o la mayoría de las siguientes afirmaciones. No son amables con sus empleados, no son equilibradas en las negociaciones con sus proveedores, no retornan la confianza puesta por sus inversionistas, no consideran el impacto negativo en el medio ambiente y mucho menos respetan las comunidades donde trabajan.
Emprendedores y empresarios, estamos a tiempo de dar un giro, y poner a rodar la “RUEDA ORGANIZACIONAL” hacia una dirección donde busquemos decididamente cumplir con un PROPOSITO EMPRESARIAL CONSCIENTE dándoles un beneficio equilibrado a todos los agentes que de una u otra forma contribuyen para que su empresa exista.
Nuestras madres suelen decir,” ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”, esto significa equilibro, llevado al ámbito empresarial lo podemos traducir como crear políticas, generar acciones, enfocar recursos para beneficiar de una manera equilibrada a empleados, clientes, proveedores, inversionistas, comunidades y medio ambiente.
Reflexión nada novedosa, pero inspiradora y potente, que lleva a cuestionarnos y también a ilusionarnos con la posibilidad de una transformación empresarial; dediquemos nuestros esfuerzos en la búsqueda de este PROPÓSITO EMPRESARIAL CONSCIENTE para el beneficio de TODOS. En Rem “Talento Humano con Propósito”, tenemos en nuestro ADN lograr una Transformación Social, con servicios de Consultoría de Transformación Consciente donde, acompañamos y guiamos a empresas en Formación y/o en Transformación, en su camino hacia el cumplimiento del propósito superior empresarial.