¿CÓMO ENCONTRÉ MI PROPÓSITO?

Nací un 23 de agosto, llegué a ser parte de una familia de clase media formada por mis padres ESPECTACULARES, por no decir perfectos… pero en ese momento unidos por un lazo frágil de papel y más tarde por mi hermana DIVINA y temperamental; no la culpo, de niños yo le daba una lata infinita.

Hice mis estudios primarios, universitarios y de posgrado; ya graduado entre a trabajar, me case dos veces, tengo una perrita, dos gatos, y contando…, todo esto como mandan los cánones de una vida predefinida desde su comienzo por algo o alguien indeterminado… estudia, trabaja, cásate, ten hijos, nietos, mascotas, trabaja, trabaja, trabaja… y muérete.

En ningún momento desde mi infancia y adolescencia, nadie me mostró un camino diferente, no conocí el concepto de PROPÓSITO y mucho menos su importancia para una vida con sentido hasta ya entrada en mi adultez.

Desde el comienzo empecé vivir con los ojos vendados, como si estuviera en una carrera imparable donde el objetivo no era tan claro, se supone que debía TRABAJAR para conseguir dinero y poder COMPRAR la ropa que me gustaba, COMPRAR un apartamento, COMPRAR un carro, COMPRAR una casa más grande, COMPRAR un carro más grande y después seguir trabajando para GANAR más dinero, tener hijos y ofrecerles una vida digna, y más adelante …. llegar al final con una pensión decente para poder PAGAR los médicos, y… se nos fue la vida buscando qué?, TRABAJAR, COMPRAR, GANAR, PAGAR, son parte esencial en la ecuación actual, pero en qué lugar se supone queda el SER.

Algo pasó, tal vez los momentos de reflexión después de una crisis profunda en mi vida, me llevaron a cuestionar que algo podía ser diferente, luego de muchas lecturas, dudas, charlas, llanto y reflexión me lance a encontrar ese PROPÓSITO del cual les hablo; decidí que era necesario hacer un quiebre y dejar que mi vida predeterminada diera un giro y enfocarme en buscar eso por lo cual vibro, me conecto, me apasiona, soy bueno, me llena y por supuesto me de dinero para vivir, también entendí que con el solo hecho de encontrar ese PROPÓSITO Y SENTIDO en lo que hago ya es un logro, el siguiente paso será materializarlo.

Cada persona tiene propósitos diferentes, ninguno es mejor ni peor, lo importante es encontrarlo, aceptarlo y vivir en función de él, en el transcurso de la vida podrá cambiar, nada es definitivo, el reto será no desligarnos de su búsqueda, así garantizaremos lo que hagamos siempre tenga un sentido superior. Mi propósito en este momento lo canalizo a través de la empresa que fundamos con dos amigas, se llamada Rem Talento Humano con propósito; queremos lograr una TRANSFORMACIÓN SOCIAL acompañando a personas, empresas, colegios y universidades en el proceso de búsqueda de su propósito superior, y conectando esos propósitos entre sí, esto seguramente cambiara vidas.

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